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Una experiencia exitosa

Una experiencia exitosa

Intercambio Académico para Fortalecer el Trabajo Docente de Estudiantes de 6º Semestre de la Licenciatura en Educación Preescolar

Autores:

Alejandro Gilberto Domínguez Martínez, Araceli Benítez Hernández, Araceli Jiménez Martínez, Francisca Hermosilla Miranda,Francisco Tello Marañón, Guadalupe Lozano Hernández, Isabel Ixtlixochilt Contreras Gómez, Itzel Trejo Salinas, Karla Margarita Rodríguez Ortega, Korina Tenorio Núñez, Laura Graciela Grisi Castelazo, Luciana Miriam Ortega Esquivel, Luis Bernardo Ríos García, Mauricio Martinez Cedillo, Patricia Silvia Guzmán Hernández, Víctor Raúl Vázquez Chagoyán

docentes de la ENMJN

Fotografía: Iván Agustín Padrón Bárcenas

 

 

 

Iniciaban las actividades en la Escuela Nacional para Maestras de Jardines de Niños. El día ya era de por sí memorable. La expropiación petrolera era el punto de referencia. La noticia tomó a todos por sorpresa: la maestra Alicia, directora de la escuela, solicitaba a las coordinadoras de 6º semestre, que llevaran a cabo las gestiones necesarias para realizar un intercambio académico. Las alumnas de 6º semestre del Centro Regional de Educación Normal “Rafael Ramírez Castañeda” del Municipio de Navojoa, Sonora, vendrían a nuestra casa de estudios. La fecha era próxima, 5, 6 y 7 de junio. Quien ha organizado este tipo de eventos sabe que eso es poco tiempo para cumplir con el cometido.

Paty y Korina, en su calidad de coordinadoras del semestre, tomaron el teléfono y teclearon un número. Pronto, del otro lado de la línea, las maestras Karina y Gaby, desde Navojoa, saludaron con su inconfundible acento norteño: “¡bueno!” Es curioso cómo, en el norte del país, cuando las personas contestan el teléfono, lo hacen con un tono imperativo, fuerte. Siempre se sabe el origen de la persona por su forma de contestar el teléfono. Si lo hacen como una pregunta disimulada: “¿bueno…?”, se sabe que quien contesta es del centro del país. Cuando se escucha: “¡bueno!”, así como campanita y cantadito, seguro que es del sur o del sureste. No hay pierde.

Estudiantes del CREN Rafael Ramírez Castañeda, Navojoa, Sonora

 

Desde ese momento, las cuatro maestras: Paty, Korina, Karina y Gaby, se convirtieron en coautoras del evento. Responsables de que todo saliera bien. El nombre y prestigio de ambas instituciones estaba en juego. La comunicación entre ellas, poco a poco fue siendo más frecuente. Al mismo tiempo, todo se volvió más cercano y fraterno. Los acuerdos manaban. Las consultas y los planes se volvieron los temas recurrentes en sus cortas y largas llamadas telefónicas. La experiencia y el buen entendimiento fueron ingredientes indispensables para que el trabajo colaborativo fluyera.

Como estrategia de trabajo, Korina y Paty consideraron pertinente convocar, primero, a las profesoras responsables de la línea de práctica en 6º semestre. Así que se incluyeron en el equipo Karla, Itzel, Lupita y Laura, responsables del curso Proyecto de Intervención Socioeducativa. Así que el trabajo de planear el evento quedó en buenas manos.

 

 

¡Manos a la obra!

El siguiente paso fue convocar a los docentes del semestre. El tema se abordó, por primera vez, un martes, día establecido para las reuniones de grado. La mayoría de los asistentes oíamos la exposición de Paty y la participación de las profesoras responsables del evento. Había silencio. Parecía que queríamos entender de qué se trataba el intercambio. Las preguntas surgieron después. “¿Cuándo vienen?”, preguntó alguien. “¿Cuántas personas son?”, quiso saber una maestra. “¿Cuál es el objetivo de la visita?”, indagó alguien más. “¿Con qué recursos contamos?”, fue esta una pregunta que hizo que todos guardáramos silencio. “No hay recursos”, esa fue la respuesta. Y siguieron unos segundos de silencio.

Pronto nos reestablecimos. Finalmente, eso es una situación frecuente en nuestra escuela. El evento se realizaría con la colaboración y voluntad de quienes escuchábamos y quisiéramos participar. Así que todo se fue aclarando. El objetivo del evento se estableció de la siguiente manera:

Que las estudiantes del Centro Regional de educación Normal “Rafael Ramírez Castañeda” y de la Escuela Nacional Para Maestras de Jardines de Niños, intercambien experiencias y saberes pedagógicos referentes a su formación inicial. Todos conformes con el objetivo, procedimos a diseñar los objetivos particulares

  1. Analizar experiencias y saberes pedagógicos que se evidencian en las prácticas de 6° semestre de la Licenciatura en Educación Preescolar.

  2. Reconocer el aporte que representan las actividades artísticas, deportivas y culturales a los procesos de formación inicial de las y las futuras profesoras de preescolar.

  3. Desarrollar actitudes de empatía y tolerancia a la diferencia, como parte de la formación integral de las alumnas y los alumnos participantes en el evento.

Como suele ocurrir, en la primera reunión de organización del evento, se formaron equipos de trabajo para las diferentes actividades que se realizarían a lo largo de la estancia de las alumnas y profesoras del Centro Regional de Educación Normal “Rafael Ramírez Castañeda”. Según preferencias, los docentes nos inscribimos en alguna de las que, desde ese momento, se llamarían “comisiones”.

Directora y cuerpo académico de la ENMJN Alicia Luna Rodríguez, dando la bienvenida a estudiantes

 

Karla, Itzel y Lupita, se encargarían de organizar las mesas de trabajo académico. El objetivo era que, en equipos conformados por alumnas de la ENMJN y alumnas de Sonora, se conocieran y compartieran sus experiencias académicas.

La comisión de actividades artísticas, culturales y deportivas se conformó con Mauricio e Ixtlixochitl. Su importancia fue la de planificar la participación de las alumnas en diferentes talleres, representaciones teatrales, música, etc. El trabajo en esta comisión implicó un reto importante, pues tuvo a su cargo organizar un número considerable de profesores y alumnas, quienes tuvieron a su cargo talleres a ofrecer durante todo un día.

Una comisión muy importante fue la encargada de organizar los alimentos que se brindarían a las alumnas invitadas. De eso se hicieron cargo Lucy, Laura y Julieta. Fue un encargo bastante difícil pues, sin contar propiamente con recursos económicos, hubieron de trabajar arduamente para presentar presupuestos viables.

Como soporte del evento y para atender todo lo que no correspondía a las comisiones, se estableció la comisión de Logística, en la que estuvieron Paty y Korina, coordinadoras del semestre.

Poco a poco, la organización del evento fue tomando forma. La mayoría de los profesores que conformábamos el semestre nos integramos en alguna de las comisiones. Desde ahí, diseñamos planes específicos para, posteriormente, integrar el gran plan de lo que se llamó “Intercambio Académico para Fortalecer el Trabajo Docente de Estudiantes de 6º Semestre de la Licenciatura en Preescolar.”

Cuatro reuniones ordinarias y una reunión extraordinaria fueron dedicadas a la organización del Intercambio. En ellas, socializamos avances en la organización de las comisiones, tomamos decisiones sobre presupuestos y responsabilidades. Tuvo relevancia la participación de todos los docentes en alguna de las actividades.

 

Construyendo puentes

Llegó el 5 de junio del 2023. Las expectativas eran muchas, la incertidumbre flotaba en el ambiente. Los ánimos se mostraban muy altos. Llegaron 45 alumnas del sexto semestre del Centro Regional de Educación Normal “Rafael Ramírez Castañeda” del Municipio de Navojoa, Sonora, y las maestras Karina y Gaby. De inmediato implementamos el plan diseñado. La bienvenida, el almuerzo, las primeras mesas de trabajo, y sí, también las actividades artísticas y deportivas. El empuje de las alumnas de ambas escuelas se hizo presente en el trabajo conjunto. Las estudiantes de La Nacional, orgullosas de su escuela, no dudaban en atender a sus nuevas camaradas.

El primer día terminó dejando un grato sabor de boca. Había pasado el primer momento. Supimos que las alumnas y maestras sonorenses estarían visitando algunos lugares de la Ciudad de México. El colegio de 6º semestre no dudó en darles algunas recomendaciones para hacer mucho más placentera su estancia en nuestra ciudad.

De visita en el Laboratorio pedagógico Lauro Aguirre, anexo a la ENMJN

 

Hacia el segundo día, capitalizando la experiencia del día anterior, las actividades se vieron más organizadas. Estudiantes y profesores nos sentíamos más relajados y confiados. El café, las galletas, el desayuno, fueron aspectos que favorecieron la convivencia entre todos los que, con gusto y entusiasmo, nos dábamos cita en el auditorio Emma Olguín, para continuar las actividades.

En el día dos, el trabajo en las mesas se notó más ameno. Los temas fluían amablemente y las alumnas de la Nacional, se mostraban atentas y dedicadas a intercambian con las compañeras de Sonora. Ese día, tocó el turno a uno de los momentos relevantes de la jornada. Los talleres de actividades artísticas elevaron el entusiasmo entre las alumnas de ambas escuelas. Se distinguieron porque, quienes los condujeron, fueron las alumnas de 6º semestre de la Nacional. Realizaron un trabajo muy interesante que requirió que las alumnas responsables planificaran el taller tomando en cuenta tiempos, recursos, actividades, etc. Fue un éxito.

Para el tercer día de intercambio, los ánimos no decayeron. Nuevamente, los alimentos, el servicio de café y la buena disposición de quienes se encargaron de tenerlos a tiempo y con excelente calidad, tuvo impacto. Todo delicioso.

En el último día de intercambio, las actividades tuvieron un tinte mucho más íntimo. Los lazos de amistad y compañerismo entre las alumnas de las escuelas hermanas, se notaban estrechos. Respeto, solidaridad, atenciones, risas fueron elementos constantes que, poco a poco, iban develando los puentes que se formaban entre todos los involucrados. Fue de gran relevancia la presencia del grupo de teatro y el taller de guitarra de la ENMJN. Por su parte, las alumnas visitantes hicieron gala de sus habilidades con bailes típicos de su estado y un cuadro musical con rondas infantiles. El ambiente parecía el de un concierto de cantantes y bailarines famosos. Todos aplaudíamos y bailábamos al ritmo de la música. Los gritos entusiastas se escuchaban en toda la escuela.

Talleres y actividades del intercambio académico

 

La alegría de hacer historia fue contagiosa. A lo largo de los días que duró el intercambio, aun cuando fue responsabilidad de sexto semestre, las alumnas de 2º y 4º se acercaron e incluyeron en diferentes actividades. La exposición de recursos materiales, la atención a las invitadas, la participación en los bailes y cantos, se vieron enriquecidas con la presencia y aportaciones de las alumnas de la Nacional. No importaba de cuál semestre fueran, querían estar ahí y ser parte de ese momento. El final fue de fiesta. Llovieron abrazos y felicitaciones. Los intercambios de teléfonos. Las invitaciones a visitar Sonora y a regresar a la Ciudad de México fueron claro ejemplo de la sororidad y solidaridad que, durante tres días se vivieron en la Nacional.

 

Mirando lo acontecido

Una vez concluida la algarabía, llegó el momento de evaluar el Intercambio. Cada comisión presentó sus valoraciones a las actividades realizadas. Fue una rendición de cuentas que a todos nos dejó satisfechos.

 

Resultados en las mesas de trabajo

Los profesores reunidos en la comisión que organizó las mesas de trabajo académico hicieron, primero, un recuento de los asistentes al evento. 173 estudiantes de la ENMJN y 43 de la normal de Sonora; trabajaron en 22 mesas de trabajo. Según lo establecido, las alumnas reflexionaron sobre ejes temáticos diseñados para cada día.

El lunes, fue objeto de dialogo “El papel de la planeación y la evaluación en los ambientes de aprendizaje”. A la observación del desarrollo de las mesas, la comisión opinó que las alumnas analizaron la importancia de la planeación y la evaluación en el proceso de enseñanza de los niños de preescolar. A la par, reconocieron, dicen los profesores, parafraseando a Duarte (2003), que su diseño y puesta en juego implican apuestas de orden teórico-metodológico acerca de la enseñanza, el aprendizaje y la generación de ambientes de aprendizaje.

Andrés Santillán, jefe de Difusión Cultural, acompañado de docentes en entrega de reconocimiento en el auditorio

 

El segundo día tuvo como eje de reflexión las “Experiencias significativas de los estudiantes en torno a las prácticas pedagógicas”. Bajo la moderación y relatoría de las mismas alumnas, se revisaron las vivencias propias de quienes quisieran compartirlas. Hablando de sí mismas, las discentes comprendieron que, lo vivido como personas en su vida privada y académica, así como en las jornadas de práctica, se impregna en la construcción de su ser docente. Cuando las alumnas conversaron sobre ese hecho, atribuyeron, en palabras de Contreras (2011) un nuevo sentido a lo vivió configurándolo como una experiencia.

Por último, las Prácticas profesionales fueron objeto de reflexión del tercer día de intercambio. En las mesas, las estudiantes, parafraseando a Perrenoud (2004), identificaron los problemas de sus prácticas, los pensaron, analizaron, reflexionaron sobre ellos y elaboraron soluciones de mejora. Las y los profesores integrantes de esta comisión, al mirar el desarrollo de las mesas de trabajo académico, consideran que, en general, la actividad tuvo tanto fortalezas como áreas de mejora. Esto lo plantearon de la siguiente manera:

 

Fortalezas:

«Una de las fortalezas, que se identificó en el trabajo por mesas, fue que las alumnas de ambas instituciones intercambiaron sus experiencias. En sus conversaciones, surgieron dudas respecto a cómo resolvían distintas problemáticas devenidas de su contexto social. De este modo, las estudiantes descubrieron formas de trabajo que ampliaron experiencias y saberes. Como producto de las conversaciones tenidas, supimos que, en las jornadas de práctica, las alumnas de la Normal “Rafael Ramírez Castañeda”, a diferencia de nuestras estudiantes, intervienen en grupos multigrado.

Dialogar juntos, permitió que los estudiantes reflexionaran sobre la práctica docente desde los diferentes aspectos que las configuran. Se observó que algunos alumnos habían realizado un análisis previo. Lo notamos porque presentaron evidencias fotográficas con las que apoyaron la narración de sus experiencias significativas e, incluso, con cierta frecuencia, incluían en su discurso referencias a autores específicos.»

Mónica Villafuerte, Subdirectora académica de la ENMJN y equipo directivo

 

Áreas de oportunidad:

«La observación al trabajo académico realizado en las mesas permitió identificar que, efectuar una rotación de los alumnos en las mesas, habría favorecido un diálogo enriquecido con más experiencias.

Como responsables de esta actividad, consideramos que las preguntas que guiaban la reflexión en las mesas pudieron ser una limitante para la comunicación entre las alumnas. Probablemente, para posteriores ocasiones, sería mejor señalar sólo algunos ejes de análisis, permitiendo que los estudiantes definan qué aspectos quieren compartir con sus compañeros.»

 

Los resultados en las actividades artísticas, deportivas y culturales. Talleres de cursos optativos de “Patrimonio cultural de México”

Los responsables de la actividad, Mauricio e Ixtlilxóchitl, coordinaron las actividades artísticas. Su aportación para este intercambio consistió en ofrecer diez talleres conducidos por las alumnas integrantes de los cursos optativos: El patrimonio de la Ciudad de México como dispositivo para el aprendizaje y El patrimonio Nacional como dispositivo para el desarrollo de habilidades mentales.

Mauricio e Ixtlilxóchitl priorizaron el taller entendido como una práctica educativa centrada en la elaboración de un producto específico como resultado de una situación de aprendizaje. Los que se desarrollaron durante el Intercambio, fueron espacios donde se vincularon conocimientos y saberes; también se promovió la creatividad a la par de las habilidades docentes y para la vida. En este sentido, las alumnas condujeron los talleres como espacios de experimentación, creación y expresión artística entretejiendo saberes prácticos y teóricos. Los talleres fueron, en palabras de Rodríguez (2014, p.13), “…procesos de enseñanza y aprendizaje, que motivan a su implementación para la recolección, interpretación y sistematización de información en la investigación educativa” .

Actividades inter-institucionales en el auditorio Emma Olguín de la ENMJN

 

El equipo responsable y las alumnas piensan que el intercambio de experiencias entre la ENMJN y el Centro Regional de Educación Normal “Rafael Ramírez Castañeda” de Sonora,

“…se caracterizó porque reforzó entre los participantes valores identitarios, la sensibilidad y el pensamiento crítico. Llevar a cabo estas actividades implicó, como lo señalan Bailin y Marzano citados por Varela (2014), que los estudiantes pusieran en juego sus capacidades y destrezas. Este hecho se manifestó, primero, cuando los alumnos se expresaban y mostraban comprensión a la circunstancia que se vive en los diferentes contextos sociales. Después, fue evidente al momento en que resolvían problemas y tomaban decisiones consensadas. Pensamos, dicen, que compartir con alumnos de otras instituciones y contextos favorece que los involucrados fortalezcan su discurso oral y la forma en que argumentan y negocian. Con este evento, se abrió un abanico de posibilidades formativas”.

Flores elaboradas con hojas de maíz, bordados mexicanos de Corazón (“Milagrito”), pulseras tejidas en telares de cartón, cuadros inspirados en cajitas de Olinalá, muñequitas de trapo sin costuras, artesanías de arcilla, chaquira y papel picado, así como pinturas en papel mate y artesanía “Tzicuri” u Ojo de Dios, fueron el resultado de las actividades de los diez talleres realizados simultáneamente.

En términos generales, dicen los responsables de esta actividad:

“…puede valorarse esta experiencia como una oportunidad para que los y las estudiantes investigaran, conocieran y experimentaran siendo creativos con el uso de materiales diversos, resolviendo los retos a partir de sus propias competencias profesionales y genéricas. Obtuvimos un 100% de asistencia y participación”,

 

Canto con Guitarra para Preescolar

Una actividad que generó gran expectativa fue la presentación del grupo de guitarra. Se presentaron 14 alumnas de la ENMJN de la LEP, a cargo del maestro Raúl. Durante su intervención mostraron diferentes grados de avance disciplinar, sobre todo, con la ejecución de la guitarra. Se notó el dominio técnico de dos armonías o acordes para la mano izquierda y dos ritmos diferentes de mano derecha para acompañar los cantos. Las participantes del taller más avanzadas incluyeron en su presentación, hasta siete acordes diferentes y dos ritmos adicionales. Todas las integrantes mostraron el grado de afinación y de voz requerida para este tipo de actividades.

Taller de música, estudiantes del CREN

 

Mímica

El auditorio guardó respetuoso silencio. Tocaba el turno al grupo de teatro, dirigido por el profesor Francisco. Durante más de treinta minutos, cuatro alumnas de la ENMJN, exhibieron cinco cuadros de pantomima con temáticas seleccionadas específicamente para las y los alumnos que ahí se congregaron. La formación corporal de las estudiantes sobre el escenario, dio cuenta de la calidad del trabajo y las largas horas de ensayo que derivaron en una presentación interesante que atrapó al público asistente.

Las jóvenes demostraron el desarrollo del control muscular requerido en la técnica teatral elegida, alcanzando un nivel óptimo en las ejecuciones. Fue claro que las participantes han evolucionado en la proyección corporal para la comunicación, capacidad física imprescindible en la formación de las futuras profesoras de preescolar.

Estudiante en actividad escénica: mímica

 

Los resultados del Taller Instrumental Orff y Juegos con la música

Como parte del intercambio académico, se brindó a nuestras visitantes un taller conformado por dos experiencias musicales, de una hora de duración cada una. Por un lado, el llamado Taller Instrumental Orff, a cargo de la maestra Araceli Jiménez. Esta actividad tuvo como propósito acercar a los estudiantes a lo que es el manejo del ritmo a través del huehuetl como instrumento de percusión, y el manejo de instrumental de placa; que es una técnica básica de enseñanza musical para niños creada por el compositor y pedagogo alemán Carl Orff para la interpretación musical, la armónica y la iniciación al pre-solfeo a través de notación musical.

Por otro lado, el taller Juegos con la Música, a cargo del profesor Raúl, tuvo como propósito introducir a los participantes a la expresión corporal, la psicomotricidad, el canto y a la notación musical a partir del desarrollo de una actividad lúdico-musical de carácter colaborativo.

Para llevar a cabo estos talleres, se conformaron dos grupos: A y B. Ambos equipos asistirían de manera rotativa a los dos talleres para garantizar que todos los estudiantes contaran con la experiencia musical.

Docentes y directivos ENMJN y CREN

 

Los docentes, al igual que las alumnas participantes, se mostraron entusiasmados con los aprendizajes y vivencias con estas actividades. Las alumnas visitantes compartieron que, en su estado, “…carecen de actividades de este tipo en su formación, pues dan prioridad a las rondas infantiles en el curso de educación artística…” Sugirieron que sería una gran idea familiarizarse con los principios básicos de la notación musical y el pre-solfeo, así como los conceptos y dominios elementales de la disciplina musical.

Puede concluirse que ambos talleres cumplieron exitosamente con su propósito educativo, al compartir con nuestras colegas sonorenses algo de lo que se realiza en la ENMJN. Consideramos que fue una experiencia musical significativa, que contribuirá a la formación artística de los futuros docentes de educación básica.

 

Los alimentos compartidos

Una actividad sumamente delicada fue la organización de los alimentos que se ofrecerían, a lo largo de tres días, a las alumnas y docentes invitadas. La responsabilidad quedó en manos de Lucy, Laura y Julieta quienes se dieron a la tarea de cotizar diferentes presupuestos cuidando particularmente los precios y la calidad de los alimentos.

La participación de los profesores de 6º grado fue entusiasta y generosa pues, al carecer de recursos económicos por parte de la institución, hubieron de cubrir los gastos de desayunos y lonches. Además, durante los tres días, se contó con servicio de café, galletas y agua de sabor para todas las asistentes al intercambio. Desde muy temprano, un gran número de personas, se afanaban en tener los alimentos listos justo a la llegada de nuestras invitadas. Mesas, sillas, manteles, tazas, platos y cucharas, etc., todo fue destinado para alimentar a casi sesenta personas, cada día. El menú fue variado: fruta, taquitos de canasta, chilaquiles, huevos… platos que fueron degustados por los asistentes entre animadas conversaciones.

¡Hora de comer!

 

Al mismo tiempo, Lucy, Laura y Julieta, en apego la política institucional de cuidado y preservación del medio ambiente, redujeron el consumo de desechables de un solo uso a la par que fue eficiente la cantidad de alimentos evitando el desperdicio.

 

¡Hasta la Próxima!

A la distancia, los docentes que conformamos el 6º semestre de la LEP y que participamos en el Intercambio Académico para Fortalecer el Trabajo Docente de Estudiantes de 6º Semestre de la Licenciatura en Preescolar, consideramos que la actividad resultó exitosa en su organización y desarrollo. Se cumplieron los objetivos y el nombre de la ENMJN estuvo muy bien representado.

Actividad del Taller de Teatro

 

Pensamos que, para próximas experiencias similares, es deseable tener conocimiento del evento con mayor anticipación, con el fin de prever dificultades y mejorar algunos aspectos organizativos. Los profesores reiteramos la necesidad de que estos eventos cuenten con presupuestos asignados, pues, de otra manera, resulta difícil cubrir los gastos que involucra.

 

Galería de Imágenes

 

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Programa de actividades

 

Referencias:

Boltvinik, J. (2005, mayo 20). Economía moral. La Jornada

http://www.jornada.unam.mx/2005/05/20/029o1eco.php

García, M. (2012). El patrimonio cultural, Conceptos básicos (primera edición ed., Vol.

Colección textos docentes). España: Prensas universitarias Universidad Zaragoza. Disponible en https://www.oaxaca.gob.mx/inpac/wp-content/uploads/sites/17/2019/08/Referencia-bibliogr%C3%A1fica-sobre-conceptos-b%C3%A1sicos-de-Conservaci%C3%B3n-del-Patrimonio.pdf

González M. (2008). Una investigación cualitativa y etnográfica sobre el valor educativo y el uso

didáctico del patrimonio cultural. Enseñanza de las ciencias sociales. 7, 23-36

Rodríguez, L. (2014). El taller: una estrategia para aprender, enseñar e investigar. En

Cualificación de docentes y desarrollo de estrategias argumentativas en los niños de preescolar en el marco de la pedagogía de proyectos. Una propuesta fundamentada en el análisis de la interacción en el aula [Tesis doctoral, Universidad Distrital Francisco José de Caldas] Doctorado Interinstitucional en Educación. https://die.udistrital.edu.co/publicaciones/capitulos_de_libro/el_taller_una_estrategia_para_aprender_ensenar_e_investigar

Contreras, J (2011) El lugar de la experiencia. Disponible en

https://www.researchgate.net/publication/335224252_El_lugar_de_la_experiencia

Duarte, J. (2003) Ambientes de aprendizaje. Una aproximación conceptual. Revista Ibero

Americana. Vol. 33 Num. 1 Disponible en https://rieoei.org/RIE/article/view/2961

 




De ética y preposiciones

De ética y preposiciones

Araceli Benítez Hernández

docente de la ENMJN

 

 

 

Sólo el hombre, entre los animales, posee la palabra. La voz es indicación del dolor y del placer, por eso también la tienen otros animales. (…) En cambio, la palabra existe para manifestar lo conveniente y lo dañino, así como lo injusto y lo justo. Y eso es lo propio de los humanos frente a los demás animales: poseer, de modo exclusivo, el sentido de lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto y las demás apreciaciones

Aristóteles

 

 

¿Puede alguien, en pleno siglo XXI, negar la relación manifiesta entre ética y lenguaje? El hombre evolucionado[1], poseedor exclusivo de la palabra, cuando habla trasciende el nivel de comunicar necesidades básicas. El lenguaje no es un impulso, no es una reacción; es un código construido y aprendido socialmente. Por ello, en su ejecución contextualizada, histórica y cotidiana, adquiere lo esencial del ser humano: su capacidad de expresar sentimientos, emociones, estados de ánimo. Al hablar nos mostramos como seres históricos. Las personas comunican por medio de la palabra cosas objetivas y subjetivas. El tiempo, el espacio, el infinito, el amor, el odio, Dios, lo bueno y lo malo, la democracia, la inclusión… Absolutamente todo, puede ser expresado a través del lenguaje humano compuesto por palabras[2].

La palabra regula, establece límites, ubica. Con su uso, los sujetos, además de comunicarse, interpretan, dilucidan, descifran, perciben, piensan, reflexionan, imaginan, se identifican, se saben, se construyen. Hacer uso del lenguaje humano humaniza, pues permite la comprensión del ‘yo’, del ‘mí mismo’, de ‘los otros’ y de las relaciones entre ‘nosotros’ …. Con el lenguaje nos hacemos humanos[3].

Todo lenguaje consta de fonología, semántica, gramática y pragmática, componentes que interrelacionan complejamente. Parte de la inteligencia humana radica en la posibilidad de identificar esas complejidades situadas en un contexto[4] y expresarlas mediante la palabra. Su importancia estriba en poder establecer, dependiendo de la circunstancia, los procesos comunicativos que permiten el desarrollo de la vida cotidiana. Un elemento importante en el lenguaje oral son las palabras, las cuales se clasifican en categorías gramaticales organizadas en clases. Así, distinguimos los sustantivos o nombres, los pronombres, los adjetivos, los adverbios, los verbos, las preposiciones, las conjunciones y los artículos.

Atendiendo el objetivo de esta reflexión, abordaré particularmente las preposiciones. En un documento de difusión, la Universidad EFAIT de Colombia (s/a) señala:

Las preposiciones tienen como función sintáctica unir palabras o frases dentro de un enunciado. También cumplen la función semántica de concretar el significado de la palabra siguiente con relación a la anterior y sirven para indicar lugar, tiempo, destino, causa, modo, etc.

Por esta circunstancia, las preposiciones no tienen equivalentes directos válidos en todos los casos. Su sentido varía según el contexto y la intensión con que se utilicen y su función principal es dar coherencia y sentido a la oración. (Richmond, 1998).

Existen dos posturas en relación a las preposiciones. Una considera que, en sí mismas, carecen de valor comunicativo y son dependientes de las palabras que relacionan (Cano Aguilar, citado por Vicente. 2000). En contraste, hay quien considera que el valor real de las preposiciones radica en su uso pragmático (Porto Dapena, 1987).[5] Desde este enfoque, se considera que el uso de una preposición, y no de otra en un texto, atiende a la carga intencional (al sentido valorativo) de la oración. La decisión de utilizar una preposición en vez de otra depende del valor pragmático, dado y asumido por quien la usa. Su elección de una u otra atiende a aspectos subjetivos que tienen que ver con un matiz de sentido que le asigna el hablante. Optar por una preposición es una acción que debe ser entendida desde un enfoque más amplio que el lingüístico. Esto implica conocer la circunstancia y el contexto en los que se da la comunicación, así como la condición con la que, el comunicante, toma la decisión.

Comprender el uso de una preposición permite reconocer lo humano del hablante, del comunicador, del creador del discurso. La comunicación no es un acto solitario, siempre es un diálogo con otros, consigo mismo, con un ente superior, etc. Es un acto dinámico, creador, es la co-construcción de un bucle ascendente. Hablar nos eleva. En ese proceso, el uso de una palabra, una conjunción, un verbo, una preposición etc., resulta determinante. Al hablar el comunicador descubre su ser, se muestra, se expone, se visibiliza ante los otros. Un comunicador al incluir un ‘entre’ en su discurso, pone en juego su estado anímico, su experiencia, su conocimiento. Su ser todo se manifiesta cuando opta por un ‘por’ o por un ‘para’, cuando se inclina por un ‘con’ o por un ‘en’.

Siguiendo esta lógica, y para fines expositivos, abordaré las preposiciones ‘en’ y ‘con’.

 

Entre ‘en” y ‘con’, un salto ético

¿Qué significa elegir entre las preposiciones ‘en’ y ‘con’? La preposición ‘en’ tiene varios significados. Se puede usar para señalar lugar “lo pusimos en un recipiente”. Se usa también para dar un sentido de tiempo ya sea pasado, presente o futuro: “Estaré ahí en dos horas”; “Ocurrió en el renacimiento”. Una forma más es para demostrar un modo: “Dimos clase en línea”; “lo hicimos en equipo”. También se considera para señalar una especialidad: “es experto en el tema”; “se ha especializado en la materia”.

Abordemos el sentido de lugar de la preposición “en”, sólo por delimitar nuestro objeto de reflexión. La preposición “en” utilizada para indicar lugar, involucra la idea de movimiento. Señala un lugar, que siempre es interior, hacia donde se dirige el movimiento. Hospeda un sentido de relación “afuera-adentro”. Se puede interpretar como un movimiento mediante el cual “se deposita”, “se llena”, “se pone”. En esta lógica, preferir la proposición “en” conlleva asumir la relación entre dos puntos:

A y B, donde “A” “pone”, “deposita”, “llena”, mientras que “B” “recibe”, “se llena”. En este sentido, a “A” se le asignan cualidades como elemento “activo”, “dinámico” y “en movimiento”. Por su parte “B” es asociado con el elemento estático e inmóvil. Más aún, “A” “se mueve hacia” “B”, “A” “pone en” “B”. “B” “es llenado por” “A”.

Como puede observarse, en este sentido, y por la relación mostrada, el uso de la preposición “en” muestra una relación de desigualdad entre “A” y “B”. Lo que ocurre en “B”, depende de la acción de “A”. O, la acción de “A” determina a “B”.

En contraste, la preposición “con” puede ser utilizada en varios sentidos. Por ejemplo: cuando usamos un instrumento (la cortamos con unas tijeras). También se utiliza para señalar un modo o forma de hacer las cosas (los presentó con mucho entusiasmo). Puede incluirse para demostrar una cualidad (era una chamarra con cubierta). Finalmente, también utilizamos “con” para dar a entender que hay una compañía (lo haré con ellas).

Es en este último sentido en donde pondré énfasis. Al utilizar la preposición “con” precisamente se evoca a la intensión de hacerlo “con” “en su compañía”, “con su participación”. Usar “con” evoca el lado fraterno y empático de la “construcción conjunta”. Es “hacerlo nosotras (os)” Es un sentido solidario y de acompañamiento el que priva en la decisión de usar “con”. “Con” nos “empareja”, nos “reúne”. “Con” “democratiza”, “reconoce” y “junta”. Es un acto que “identifica y reúne”. “Con” “favorece el dialogo”, es una voz “respetuosa”. Con un “con” “nos incluimos”

En esta lógica entonces, utilizar la preposición “con” o la preposición “en”, es optar por una posición ética. Esa decisión muestra la percepción que se tiene de la relación entre las personas. Quien usa una o la otra exhibe su propia concepción de persona, sujeto, participación, colaboración pues la palabra construye significados y los significados conforman la conciencia. El pensamiento hace al mundo porque se expresa en palabras, en un lenguaje humano propiedad de todos. El lenguaje es el vehículo del pensamiento[6]

Podemos concluir que el lenguaje y su uso, aun cuando sea de sus componentes más pequeños como las preposiciones o las conjunciones y artículos, conlleva asumir posiciones éticas. Omitir o ignorar este hecho suele ser el origen de acciones correctas o actos injustos. Reflexionar sobre el uso que hacemos del lenguaje nos permite ascender en el desarrollo moral[7] y con ello participar en la construcción de comunidades más respetuosas, más incluyentes y más justas.

 

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

 

 

[1] Léase a Alan Woods (2015) La Civilización, la Barbarie y la visión marxista de la Historia. Disponible en https://luchadeclases.org/teoria/44-materialismo-historico/1743-2015-01-04-12-56-00.html

[2] Léase a Fishman (1979) Sociología del Lenguaje. Ed. Cátedra. Madrid.

[3] Léase a Paul Ricoeur (2006) Sí mismo como otro. Siglo XXI Editores. México

[4] Léase a Edgar Morín (2018) La mente bien ordenada. Edición especial Siglo XXI Editores. México

[5] En esta corriente es donde se adscribe la autora de este texto.

[6] Léase a Lev Vygotski (2010) Pensamiento y Lenguaje. Ed. Paidos. 2ª edición.

[7] Léase a Lawrence Kohlberg (1984) El crecimiento moral de Piaget a Kohlberg. Narcea. Madrid.




Diagnóstico socioeducativo

Diagnóstico socioeducativo

Un ejercicio sobre el tema de Inclusión

 

Araceli Benítez Hernández

docente de la ENMJN

Fabiola de los Reyes Rivera

Daniela de los Reyes Rivera

estudiantes de la ENMJN

 

 

 

 

Scarón de Quintero afirma que “el diagnóstico es un juicio comparativo de una situación dada con otra situación dada” (1985: p. 26, citado por Arteaga 2001, p. 84). Con un diagnóstico, lo que se busca es llegar a conocer una situación actual que se quiere transformar. Entonces, se compara, valorativamente, con otra situación que sirve de norma o de pauta. En nuestro caso, un diagnóstico de grupo es el punto de partida para diseñar estrategias de intervención.

De acuerdo con Marí Mollá (2008), entendemos que el diagnóstico educativo se centra en encontrar soluciones para mejorar las situaciones en las que los niños están involucrados. Esto implica su desarrollo personal, sus aprendizajes y su capacidad de integración social.

Enseguida se presenta un diagnóstico con enfoque socioeducativo realizado en el Jardín de Niños Cuicacalli. El tema a tratar fue la inclusión. Aun cuando entendemos que el enfoque socioeducativo implica valorar los diferentes ámbitos de la intervención (los alumnos del grupo, las docentes titulares, los directivos de la institución, padres de familia o cuidadores y la que esto escribe), en este documento sólo presentaremos los resultados obtenidos del trabajo con los alumnos del grupo 2º C.

El diagnóstico se realizó entre los meses de agosto y septiembre del año 2021. El trabajo coincidió con el inicio del séptimo semestre de la Licenciatura en Educación Preescolar. Al mismo tiempo, fue parte de las Prácticas Profesionales que se desarrollaron con los alumnos del grupo 2°C.

 

 

Los niños y niñas del grupo 2°C del Jardín de Niños Cuicacalli

 

En el grupo de 2°C, para el ciclo escolar 2021-2022, según el formato 911, se encuentran registrados 27 alumnos, de los cuales 15 son hombres y 12 son mujeres. El promedio de edad es de entre 3 y 4 años. 20 alumnos asisten a la escuela y trabajan de forma presencial. El total de alumnos se organiza de tal manera que 10 de ellos asisten los lunes y martes, y los 10 restantes acuden los miércoles y jueves. Todos están en la escuela de las 10:00 a las 12:00 horas. Algunos alumnos se han ausentado debido, principalmente, a condiciones familiares provocadas por la pandemia.

El ciclo escolar se inició alternando la presencialidad con la modalidad virtual. Cumpliendo con las nuevas condiciones en la institución, pronto se limitó la atención a los alumnos a su presencia física en la escuela. Así, se suspendió la modalidad virtual. Sin embargo, las docentes seguían manteniendo comunicación con los padres de familia a través de diferentes redes sociales.

 

Presentación de la experiencia

A fin de conocer la condición que guardaba el grupo respecto al tema de la inclusión, se realizó un par de actividades presenciales para valorar sus conocimientos al respecto. Estas se desarrollaron en la tercera y cuarta semana de agosto del 2020.

La primera actividad se tituló: “Conociendo a mis compañeros”. En ella participaron 12 alumnos. La secuencia didáctica consistió en tres pasos:

1) mostrar a los niños el video “Resolución de conflictos: el puente”. Tuvo como objetivo que los niños trabajaran en equipo para encontrar la solución a un problema que se les planteó.

2) Los niños, en equipo, debían pensar cómo solucionar el dilema de atravesar el puente. Al no estar familiarizados con el trabajo colectivo, los estudiantes, en algunos casos, trataron de resolver la tarea de manera individual. Evitaron el diálogo y la interacción entre ellos.

3) El tercer paso consistió en preguntar a los niños: ¿cómo habrían solucionado el problema? Uno de los niños, mencionó “… yo podía dejar pasar a mi compañero del otro lado primero…” Otro pequeño dijo “…tenían que esperar a que pasaran los que estaban en el puente para poder pasar los demás…” (Diario de campo, 2021)

4) Un cuarto momento consistió en organizarlos en dos grupos e invitarlos a imaginar justamente que estaban pasando un puente. Se utilizó una cuerda gruesa sobre la cual caminaban acortando la distancia entre los equipos. Comenzaron a avanzar, entendieron las instrucciones y la lógica de la actividad. No obstante, presentaron dificultad para respetar los turnos y al final no pudieron seguir avanzando. Regresamos y analizamos la situación.

Con base en esta actividad, pudimos observar que los niños entendieron las instrucciones y la lógica de la actividad. Lograron, de manera individual, dar alguna solución al problema. Fueron respetuosos con sus compañeros. Sin embargo, aún no desarrollan bien la noción del concepto ‘nosotros’ ni ‘el reconocimiento de un objetivo común’ como bases necesarias para el trabajo colaborativo.

 

La actividad de resolución de conflictos de forma colaborativa no resultó como esperaba, los niños no participaron en equipo, no se entabló un diálogo; sólo algunos alumnos presentaron confianza y participaron ante las preguntas planteadas (Diario de campo, 2021) 

 

La segunda intervención se llevó a cabo el día 1º de septiembre del 2021, con 12 alumnos de manera presencial. La secuencia didáctica se llamó “Conociendo nuevos amigos”. Tuvo como objetivo identificar el proceso de comunicación social del grupo. Inició con la presentación a los niños del títere llamado “Ranelli”, quien no puede comunicarse por ser extranjero y hablar otro idioma.

Un segundo momento fue preguntar a los niños: ¿cómo hacer para comunicarnos con Ranelli? Se les pidió que dieran sugerencias. Los niños reconocieron que Ranelli era diferente y que debían hacer un esfuerzo para comunicarse con él. También comprendieron que debían tomar la iniciativa para hablar con Ranelli. Intuyeron que había una situación en la que ellos tenían que actuar. Las respuestas fueron variadas “…puedo hacerle un dibujo…”, dijo un niño. Uno más comentó “…puedo jugar con él hasta que aprenda…”

Recuperando las respuestas de los alumnos, la siguiente actividad en la secuencia fue pedirles a algunos niños que hicieran un dibujo para comunicarse con Ranelli. Otros más jugaron con él.

El siguiente momento consistió en solicitar al grupo nuevas ideas para hablar con Ranelli. Algunos de ellos comentaron “…no se me ocurre nada”, “…no sé cómo hacerlo”.

 

La actividad referente a la inclusión tuvo mejor respuesta, les presenté el títere que no podía comunicarse con ellos, los alumnos participaron y lograron expresar algunas ideas de cómo ayudar al títere para al fin comunicarse. (Diario de campo, 2021) 

 

 

Los resultados obtenidos

 

Tomando como fuente de información lo desarrollado en las dos actividades descritas, pudimos identificar lo siguiente:

 

A) Los niños pequeños son capaces de reconocer dilemas sociales donde la tolerancia, la paciencia y el respeto son necesarios para su solución. 

B) Debido a su edad, centran su atención en la acción individual restando importancia a la colectiva. 

C) De manera individual pueden proponer soluciones a dilemas sociales específicos. 

D) Saben cuándo la situación los rebasa y no pueden presentar una solución.

E) Reconocen la diferencia entre las personas e identifican a quien requiere ayuda. 

F) Intuyen que, en un dilema social, ellos tienen cierta responsabilidad si quieren solucionarlo. 

G) Muestran interés en solucionar dilemas sociales específicos. 

 

En esta lógica, también podemos acotar que existe la necesidad de promover entre los niños la inclusión como un valor. Se requiere mostrarles las causas de la exclusión y las consecuencias que eso conlleva. Teniendo en cuenta la experiencia presentada, podemos concluir que:

  1. Al parecer, los niños y niñas de preescolar se relacionan y conviven de diferentes maneras con otras personas. 

  2. La relación con sus pares siempre es necesaria y significativa, por lo que es menester de la profesora estimularla. 

  3. La acción individual es preámbulo de la acción colectiva.

  4. De manera intuitiva, los niños y niñas más pequeños, reconocen que hay un dilema social en la exclusión de las personas y que tienen cierta responsabilidad en evitarla. 

 

Uno de los hallazgos más importantes es descubrir que los niños y niñas de preescolar tienen pocas ideas para incluir a las personas por una sola razón: desconocen lo que es la exclusión. Esto nos lleva a aceptar que:

 

La diversidad es una característica de la conducta y condición humana que se manifiesta en el comportamiento y modo de vida de los individuos, así como en sus modos y maneras de pensar, circunstancia esta que se da en todos los niveles evolutivos de la vida y en todas las situaciones. (Martín, González, Navarro y Lantigua, 2017. s/p)

Con base en lo hasta aquí escrito, es dable inferir que las prácticas exclusivas se aprenden en la cotidianidad. La naturaleza humana es inclusiva, no discrimina ni pone énfasis en las diferencias. En este sentido, es pertinente suponer que, al educar en la primera infancia en la inclusión y para ella, las acciones inclusivas tomarán paulatinamente el lugar que, de otra manera, sería ocupado por la discriminación y la exclusión.

 

 

 

Bibliografía

Arteaga Basurto, C. y M. V. González Montaño. (2001). Diagnóstico. En Desarrollo comunitario (pp. 82-106). México: UNAM. [Archivo PDF].

Marí Mollá R, (2007), Propuesta de un modelo de diagnóstico en educación. N°59, 4, Universidad de Valencia. [ Archivo PDF]

Martín, González, Navarro y Lantigua. (2017). Teorías que Promueven la Inclusión Educativa. Atenas, vol. 4, núm. 40, pp. 90-104. Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos. Disponible en https://www.redalyc.org/journal/4780/478055150007/html/ consultado el 21 abril 2022. 

 




Regreso a clases en tiempos de pandemia

Regreso a clases en tiempos de pandemia

Araceli Benítez Hernández

docente de la ENMJN

 

 

 

Hace 18 meses, frente a la creciente emergencia sanitaria provocada por el COVID, dejamos de asistir a la escuela. Para evitar la propagación del virus, la cuarentena hizo que casi 32 millones de alumnos y profesores de todos los niveles educativos se quedaran en casa (INEGI, 2020), pues 1 de cada 4 personas en este país somos estudiantes o profesores. Esta importante cifra, no incorpora a todo el personal administrativo y de apoyo que diariamente encuentra en las instituciones educativas su espacio de trabajo.

Sin embargo, los procesos de enseñanza-aprendizaje no se detuvieron. Las condiciones familiares, la conectividad y las habilidades digitales, no eran las adecuadas para trasladar la labor de la escuela a la sala de la casa. No estábamos listos para hacer home office. El sector educativo, junto con otros sectores como el médico, hemos seguido atendiendo nuestras actividades a pesar de estas condiciones. La Escuela Nacional para Maestras de Jardín de Niños (ENMJN) no fue la excepción. A partir del día 20 de marzo del 2020, respetuosos de las indicaciones de la autoridad de la Ciudad de México y preocupados por la salud de todo el personal que la conformamos, desempeñamos desde nuestro hogar las funciones que nos corresponden.

Han sido meses de reconstruir los espacios educativos. Transformar la casa y organizar las actividades familiares fueron sólo dos de las actividades que debimos hacer. Habilitarnos en el uso de las herramientas digitales para la educación a distancia también nos requirió tiempo, pero lo logramos. El trabajo colaborativo de autoridades, docentes, alumnas y personal administrativo y de apoyo dieron buenos resultados. Llegó el tiempo de reincorporarnos al trabajo presencial. Las instalaciones de nuestra escuela se encuentran listas para el regreso. Sabemos de las condiciones inciertas que vivimos en la Ciudad de México, uno de los estados de la República que más ha resentido la pandemia y el consecuente confinamiento.

En estas circunstancias y a días de estar nuevamente frente al pizarrón en los salones de clase, considerando que las alumnas son una parte fundamental de la labor docente, es dable hacer algunas preguntas: ¿Cuál es la percepción de las alumnas frente al regreso a la escuela? ¿Les motiva más la modalidad presencial que la modalidad virtual? ¿Cómo se vio impactado su promedio estudiando desde casa? ¿Prefieren aprender de manera presencial o virtual? ¿Se enfermaron de COVID-19? ¿Cómo afectó a su familia y su salud socioemocional la crisis sanitaria? ¿Están vacunadas?

 

El método

En estas líneas se da cuenta de la información obtenida mediante una encuesta suministrada a las alumnas de 5º semestre de la Licenciatura en Educación Preescolar en la Escuela Nacional para Maestras de Jardín de Niños. Se diseñó y aplicó desde el Curso Herramientas Básicas para la Investigación Educativa. La información se recopiló durante los días del 04 al 06 de septiembre del 2021. Consistió construir y enviar un cuestionario conformado por 25 preguntas en diferentes formatos. De estas, 15 se construyeron con el objetivo de conocer las condiciones y opinión de las alumnas frente al regreso a clases en la modalidad presencial.

Para la recogida de datos se enviaron 224 cuestionarios al mismo número de alumnas que conforman la generación 2018-2022. Se recibieron 207 respuestas lo que representa el 92%. Esta proporción califica para ser considerada una muestra válida; por lo tanto, los resultados pueden ser vistos como indicadores de una tendencia.

Los gráficos que se presentan sólo muestran el dato sin que medie interpretación alguna. Los análisis e interpretación de la información bien pueden ser parte de las actividades de organización del semestre 2022-1.

 

Los resultados

Gráfica 1: aplicaciones usadas

Como puede observarse, 204 (98%), de las alumnas encuestadas respondió que utiliza la aplicación de WhatsApp para comunicarse con los miembros de su curso, seguido por Meet (164), el correo electrónico (150) y en el uso del Zoom coincidieron 112 respuestas.

 

Gráfica 2: Herramientas de Google usadas

Respecto a las herramientas de Google como apoyo para la educación, 181 alumnas (87%), contestaron que usan los documentos de Google, seguidos por el Meet con 167(80%), presentaciones de Google 142 respuestas (68.2%) y 135 estudiantes (65.1%) dijeron que usan formularios de Google.

Gráfica 3: Internet

Como puede verse en la gráfica No. 3, el 97.9 % (190) de las estudiantes afirma que cuentan con internet. Sólo 5 estudiantes indican que no cuentan con él.

Gráfica 4: Equipo con el que se cuenta

A la pregunta “¿con qué equipo cuentas para trabajar en tus cursos?”, 195 personas encuestadas (94.2%), señalaron que trabajan con teléfono celular, mientras que 174 (84.6%) indicaron que cuentan con computadora. 56 estudiantes (27%), contestó que también cuenta con impresora.

 

Gráfica 5: Manejo de las tecnologías

Respecto al dominio de las herramientas y aplicaciones tecnológicas, la mayoría (106 estudiantes) respondió que se encuentra en un nivel 4, siendo el nivel 5 el de experto. Sólo 1 alumna contestó que se encuentra en el nivel 1, es decir, considera que su manejo de las tecnologías aplicadas a la educación es nulo. En el nivel 3 se ubicaron 85 alumnas.

Gráfica 6: modalidad en la que aprende mejor

La gráfica 6 muestra que el 80% (156) de los encuestados dijo que aprende mejor en la modalidad presencial y sólo el 20% (39), coincide en que aprende mejor en línea.

 

Gráfica 7: Motivación según modalidad

En la opinión del 85.1% (156 estudiantes), la educación presencial les resulta más motivante. En contraste, 39 (15%) respondieron que es más motivante la educación en línea.

De las 195 respuestas, 109 (56.4%) estudiantes afirmaron que su promedio mejoró estudiando en línea. Por otra parte, 86 de ellas (43.6%) indicó que su promedio en la modalidad presencial fue mejor.

Gráfica 8: Promedio

Como puede observarse en la gráfica 9, 144 alumnas (58.5%), dicen que prefieren estudiar de manera presencial, mientras que 51 (41.5%), indica que prefiere estudiar en línea.

Gráfica 9: Preferencia de estudio según modalidad

148 (75.9%) alumnas contestaron que sí tuvieron COVID-19 durante el confinamiento. Por su parte, 47 (24.1%), dijeron que no. 

Gráfica 10: Tuvieron COVID-19

Como muestra la gráfica 11, el 73.8% (143 estudiantes) contestó que, durante la emergencia sanitaria, algún familiar cercano tuvo COVID-19. 52 de ellas (26.2%), dijo que no.

Gráfica 11: Familiares con COVID-19

123 alumnas (63.1%), coinciden en que no hubo defunciones en su familia como producto del COVID-19. 72 (36.9%), indicaron que sí tuvieron defunciones en su familia. (Gráfica 12)

Gráfica 12: Defunciones por COVID en la familia

De las 195 respuestas, 127 coinciden en decir que, como consecuencia de la crisis sanitaria, no requieren apoyo emocional. Sin embargo, 68 estudiantes, dicen que sí necesitan atención emocional. (Gráfica 13)

Gráfica 13: Requieren apoyo emocional

Al momento de escribir este reporte, sólo 21 alumnas (10.8%) respondieron que sí están vacunadas, 88 (45.6%) dijeron que sólo cuentan con la primera dosis y 84 (43.1%) respondieron que no están vacunadas. (Gráfica 14).

 

Conclusiones

Después de 18 meses de confinamiento domiciliario, como consecuencia de la emergencia sanitaria, el regreso a clases de manera presencial debe considerar las condiciones en las que se encuentran alumnas y profesores. La aplicación de una sección de 15 preguntas de un cuestionario, aplicado a las alumnas de 5º semestre de la LEP, da información que puede ser valiosa para la organización de las actividades del semestre 2022-1.

Gráfica 14: alumnas vacunadas

Al revisar los datos, se puede concluir que, en estos momentos, las alumnas cuentan con el equipo y conectividad a internet necesarios para continuar las actividades en línea. El manejo de herramientas y aplicaciones en el proceso educativo tampoco representan un impedimento, pues las alumnas se ubican en un nivel alto en el dominio de esas tecnologías. Se puede observar que, durante el tiempo que estudiaron desde casa, el promedio en la calificación de las alumnas mejoró. No obstante, la mayoría de ellas considera que aprende mejor y que es más motivante la modalidad presencial.

Ahora sabemos que hubo alumnas que, durante el tiempo de permanecer en casa, enfrentaron ellas mismas la enfermedad del COVID-19 y que, incluso, hubo defunciones en sus familias. A la fecha, sólo 21 alumnas están vacunadas con un esquema completo.